lunes, 1 de octubre de 2012
Croquetas de avena 100% guilt-free
Ya sé que no he escrito en un buen rato, pero compréndanme: tuve que hacer un (arduo) viaje de trabajo a tierras mayas y ni un segundo me quedó para pensar en mi querido blog. La última vez que cociné (hace ya más de 10 días) hice estas croquetitas de avena; aunque suene a cliché, son muy ricas, fáciles de hacer y súper saludables. Lo mejor: son completamente guilt-free. ¡Veganos del mundo, uníos!
Ingredientes
Avena en hojuelas
Cebolla
Perejil fresco
1 huevo
Para el caldillo:
Tomates
Cebolla
Ajo
Sal marina
Preparación
Pica la cebolla y el perejil. Mezcla con las
hojuelas de avena; forma bolitas y aplástalas para que se compacten. Envuelve con un huevo ligeramente batido y dora en aceite de oliva. Para el caldillo, licúa todos los ingredientes con un poco de agua y después hierve hasta que espese la salsa. Baña las croquetas y sirve.
jueves, 30 de agosto de 2012
Galletas au chocolat
Hace un par de años mi papá tuvo una novia coreana, H. Él le compró un libro con recetas de galletas, el mejor que he visto. Se veían tan ricas que me animé a hacerlas por primera vez (*suspiro*). Quedaban muchas recetas por preparar cuando lo inevitable sucedió: H se fue y, entre otras cosas, se llevó el libro. ¡Maldita! Lo busqué en cuanta librería se me atravesó y me decían que estaba agotado. Así que puse a trabajar mi memoria y me acordé: 2 tazas de harina, 1 huevo, sal... Poco a poco la fui reconstruyendo e incluso mejorando. Esta versión la adapté para no usar azúcar, por eso de que no me gustan los postres tan dulces y de que intento comer sano.
Otra cosa: estas galletas me han ayudado a superar días difíciles de fin de quincena; las llevo a la oficina y las vendo como pan caliente. Ahí por si lo quieren intentar.
2 tazas de harina integral
1/2 cucharadita de polvo para hornear
1/4 cucharadita de bicarbonato de sodio
1/4 cucharadita de sal
1/2 taza de cocoa en polvo sin azúcar (yo uso Hershey's)
140 gramos de mantequilla ablandada
1 taza de miel de maguey (si quieren usar azúcar mascabado, usen media taza menos de harina)
1 huevo
1 chorrito de vainilla líquida
Chispas de chocolate, nueces, almendras picadas... lo que se les ocurra.
Pasa la harina, los polvos, la sal y cocoa por un colador. Mezcla bien. En otro recipiente, bate la mantequilla con una palita de hule hasta que se acreme y tome un color amarillo pálido. Añade la miel, el huevo y la vainilla y revuelve. Mezcla con la harina, añade las chispas y nueces. La masa tiene que quedar firme y no pegarse a las manos; si esto pasa, añade más harina. Haz una bola y mójate las palmas de las manos; toma pedazos de masa y forma bolitas de aproximadamente 5 centímetros de diámetro. Colócalas sobre una charola engrasada con unos 5 centímetros de separación entre ellas. No las aplastes, solitas se expandirán. Hornea por 20-25 minutos a 160 grados centígrados, o hasta que cuando las toques con el dedo, se hundan y vuelvan a inflar como una esponja. No las dejes demasiado tiempo o se endurecerán. Sácalas del horno y déjalas enfriar sobre una rejilla.
Les dejo un video de las Au Revoir Simone haciendo galletitas para que se motiven:
viernes, 24 de agosto de 2012
Crema de cacahuate casera
La crema de cacahuate es uno de mis ingredientes favoritos, pero la que venden en el súper tiene mucha azúcar para mi gusto, por lo que prefiero hacer la mía en mi casa. Es muy sencillo, pero debo advertirles que aplastar los cacahuates es un ejercicio arduo y puede sustituir unas cuantas horas en el gimnasio. Aún así, el resultado vale la pena.
Ingredientes
Cacahuates (puedes usar otras semillas como nuez, ajonjolí y almendras)
Preparación
Tuesta ligeramente los cacahuates sin cáscara. Muélelos en seco (yo usé un molcajete de piedra) hasta que se forme una pasta. Guarda la crema en un recipiente hermético; te durará unos dos meses fuera del refrigerador.
miércoles, 22 de agosto de 2012
Pastel de zanahoria y cacahuate
En épocas de crisis, ser vegetariano es una bendición. Y también en épocas de no-crisis. Quienes no comemos carne solemos ser más creativos en la cocina, explorar con más ingredientes, sensibilizarnos a otros sabores y gastar mucho menos en comida. Los vegetarianos sabemos que hay un vasto universo que va mucho más allá de las hamburguesas y pechugas de pollo asadas.
Esta receta es muy barata, deliciosa y no tiene un gramo de maldad. Ya saben a qué me refiero: a esas hormonas malvadas del pollo que se meten en nuestro cuerpo y nos lastiman con saña, a los antibióticos de la carne que nos vuelven resistentes a ciertas bacterias y todas esas cosas dignas de una película apocalíptica de ciencia ficción.
Les recomiendo servir recién salido del horno y acompañar con ensalada griega. Si se les antoja un postre, pueden hacer esta natilla de cajeta.
Ingredientes
2 cucharadas de aceite de cacahuate, maíz, sésamo u oliva
2 cucharadas de cebolla picada
2 cucharadas de perejil picado
1/2 taza de mantequilla de cacahuate casera
1 taza de tomate molido
1 pizca de sal marina
1 huevo batido
1 taza de zanahoria rallada
1/2 taza de germen de trigo tostado
1/2 taza de pan integral rallado
Preparación
Fríe la cebolla y el perejil. Suaviza la mantequilla de cacahuate con el jitomate y añade el resto de los ingredientes mezclando bien. Extiende en un refractario engrasado y hornea a 175 grados centígrados durante aproximadamente 40 minutos.
lunes, 20 de agosto de 2012
Ensalada griega reivindicadora
Para quien no lo sepa, vivo sola desde hace unos nueve meses; desde entonces trabajo en una oficina y pago mis cuentas como puedo. Lo que más me gusta de vivir sola es que puedo gestionar mi tiempo como me venga en gana; lo que menos (aunque suene a cliché), es que tengo que lavar mi ropa, lavar los trastes, cocinarme diario o comer de lo que cocina doña Martita en mi trabajo y, sobre todo, enfrentar mi mamitis aguda.
Ahora sólo me da tiempo de cocinar de vez en cuando. Además no soy de las que cocina cualquier cosa; nunca cocino carne (y la única vez que lo hice mi novio me dijo que mis albóndigas estaban "comestibles"), casi siempre preparo recetas vegetarianas o postres, claro, sin azúcar ni harina blancas. Es que soy bien especial.
La receta de esta semana fue motivada por dos reflexiones profundas:
1. Si juntas lechuga y tomate, no puedes decir que ya hiciste una ensalada.
2. Las ensaladas no son un simple acompañamiento de la carne. ¡No, señores!
Los vegetarianos entenderán la trascendencia de estas reflexiones. Es tiempo de dejar atrás los prejuicios culinarios y aprender a cocinar sanamente, a sacar lo máximo de los vegetales frescos sin que nos parezcan aburridos. Esta ensalada es un primer paso.
Ensalada griega
Ingredientes
2 tomates no tan maduros
Sal marina
1 pepino mediano
1/2 cebolla morada
1 pimiento rojo pequeño
1/4 de taza de aceitunas negras
1/2 taza de queso feta
Para la vinagreta:
2 cucharaditas de vinagre de vino tinto
1 cucharadita de jugo de limón
2 cucharaditas de orégano fresco picado
Pimienta negra recién molida
6 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
Preparación
Corta los tomates en cubos; pela y corta rebanadas gruesas del pepino (córtalo a la mitad a lo largo y con una cuchara remueve las semillas); pela y corta la cebolla en rebanadas delgadas; corta a la mitad, quita las semillas y rebana el pimiento rojo; enjuaga y rebana las aceitunas.
Sazona los pepinos, tomates y la cebolla con sal. Mezcla los vegetales y añade la vinagreta, probando poco a poco para no ponerle demasiada. Deja reposar la ensalada por unos minutos para que los sabores se mezclen mejor. Antes de servir, revuelve de nuevo y añade el queso y las aceitunas. Añade el resto de la vinagreta.
Puedes servir la ensalada sobre hojas de lechuga romana y añadir unas cuantas anchoas en salmuera (escurridas y enjuagadas).
domingo, 12 de agosto de 2012
Bruschettas hipsters
Éste no fue un viernes cualquiera. Invité a cenar a mis amigos ñoños: Pola, Miguel, Ulises y Brenda, y también a
Javier, mi novio ingeniero que se pasó la mitad de la noche con cara de
desconcierto (¿y cómo juzgarlo si una de nuestras conversaciones giró en torno
de los puntos y comas…?).
Para las 11 de la noche todos pedíamos comida a gritos y
algunos hasta se atrevieron a sugerir que pidiéramos una pizza. Entonces supe que era momento de poner manos
a la obra y preparé unas bruschettas –una especie de tapas italianas– para
matar el hambre hasta que estuviera listo “lo mero bueno”.
Después vinieron el pastel de carne con papas de Miguel, el pastel
de blueberries y durazno de Pola y hartas copas de vino tinto. Canciones de Florence
+ the Machine, Alberto Vázquez y finalmente las ineludibles salsas y cumbias. A mitad del bailongo caímos en la cuenta de que teníamos clase la mañana siguiente y nos fuimos todos
a dormir.
Si pretenden tener una reunión “hippie-chic” como la mía,
esta botana es una excelente opción. Los ingredientes no costarán más de $100 y
el tiempo de preparación es menor de 30 minutos. No olviden el playlist con
las canciones del momento y una que otra de Willie Colón.
Ingredientes
1 baguette
Aceite de oliva
2 tomates ovalados
Alubias blancas cocidas (yo las encontré ya cocidas en la sección gourmet del súper)
1 apio
1 diente de ajo triturado
1 limón amarillo
Vinagre de vino tinto
Pimienta molida
Sal marina molida
Hojitas frescas de albahaca
Procedimiento
Corta el pan en rebanadas, colócalas sobre una charola, úntales aceite de oliva con una brocha de cocina y hornéalas hasta que se doren. Por otro lado, corta en cuadritos los tomates y el apio, machaca el diente de ajo y mezcla todo lo anterior con las alubias escurridas. Sazona con jugo de limón, vinagre de vino tinto, sal, pimienta y albahaca picada. Revuelve todo y coloca cucharaditas de la mezcla encima del pan. Sirve con un buen vino (mis favoritos son Lat 42, Las Moras y Mas La Plana).
lunes, 23 de julio de 2012
Gelatina de cajeta "y así"
Las gelatinas siempre me han dado flojera. Son etéreas, insustanciales, abstractas (y ya me estoy pareciendo a Miguel, el exnovio de Pola que sufre de una rara enfermedad llamada filofilia). Sólo a una gelatina le permito entrar en mi estómago: la de cajeta, y no cualquiera, sino sólo la que hace mi mamá. Les comparto la receta por si algún día quieren, no sé, sorprenderme o algo.
Pueden adaptarla para hacer una versión saludable. Les recomiendo usar cajeta orgánica (la de Aires de Campo es buenísima) y hacer su propia leche condensada.
Ingredientes
3 tazas de agua
1 taza de leche condensada
1 1/2 tazas de cajeta
3 yemas de huevo batidas
4 sobres/cucharadas de gelatina sin sabor
1 lata de media crema
Preparación
En un cazo, pon al fuego las 3 tazas de agua con la leche condensada y la cajeta. Revuelve bien; antes de que hierva, incorpora 3 yemas batidas y sigue removiendo. Disuelve la gelatina sin sabor en una taza de agua fría y luego derrite en el microondas; agrega a la mezcla anterior y revuelve bien. Por último, agrega la media crema, cuela y refrigera hasta que cuaje.
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