lunes, 18 de marzo de 2013

Tarta de espinacas con queso ricotta



El jueves fue uno de esos días en los que hubiera dado todo por no salir de la cama. Dormí mal, tenía cólicos, no servía mi coche y el clima estaba horrible. Pero como no tenía mucha opción, me paré y me fui a trabajar (sí, así sin bañarme). Regresé a mi casa y, como seguía de malas, me di cuenta de que lo único que podía salvar mi día era cocinar. No sé si ya lo he dicho antes, pero cocinar es para mí algo terapéutico, así que si me siento triste, melancólica o estresada, en lugar de meterme bajo las cobijas a llorar corro a la cocina.

Ese día preparé una tarta de espinacas con queso. Quedó buenísima, tanto que se me quitó el mal humor y decidí compartirla con mi roomie de Sinaloa, a quien le gustó mucho (a menos de que me haya mentido para hacerme sentir mal... mmm...). Bueno, ya juzgarán por ustedes mismos.

Ingredientes

1 taza de harina
1 pizca de sal
125 gramos de mantequilla sin sal
1/3 taza de agua helada

Relleno:

500 gramos de espinacas
200 gramos de queso ricotta fresco
4 huevos batidos
60 gramos de queso parmesano rallado
Nuez moscada
sal y pimienta negra molida

Preparación

Cierne la harina y la sal. Parte la mantequilla fría en trocitos y agrégala a la harina, y con los dedos mezcla hasta que obtengas una consistencia arenosa, como de migas de pan.

Haz un hueco en el centro, agrega el agua helada y revuelve rápidamente con una cuchara. Termina de incorporar con los dedos. Coloca la masa en una superficie enharinada y amásala ligeramente. Forma una pelota, envuélvela en plástico y refrigera por 20 minutos.

Precalienta el horno a 200 grados centígrados. Saca la masa, extiéndela con un rodillo y colócala en el molde. Corta los bordes. Pincha la base con un tenedor para que salga el vapor al hornearla.

Coloca encima una lámina de papel encerado, y encima de ésta, un puñado de frijoles. Hornea durante 10 minutos. Saca del horno, retira los frijoles y hornea durante 5 minutos más.

Mientras, lava las espinacas y cuécelas. Escúrrelas, exprímelas y pícalas. En un tazón bate los huevos, el queso ricotta, el queso parmesano y las espinacas, y sazona con sal, pimienta y nuez moscada. Sirve la mezcla en la masa previamente horneada y hornea a 180 grados centígrados durante 30 minutos aproximadamente, o hasta que cuaje y esté dorada. Deja enfriar.









miércoles, 13 de marzo de 2013

Tarta tatin de xoconostle





Los xoconostles son unos frutos pequeños similares a las tunas, aunque a diferencia de éstas, son bastante ácidos. Son poco atractivos a la vista (parecen el hermano feo de las tunas), pero un verdadero tesoro para los conocedores de la cocina mexicana. Con ellos se hacen salsas, mermeladas y conservas; se cortan en tiritas, se deshidratan y se les añade chilito con sal para comer como botana... se me hace agua la boca.
Por si fuera poco, con los xoconostles también se puede hacer la tarta tatin más rica del mundo (¡háganse a un lado, franceses!). Así que, la próxima vez que vayan al mercado, no los pasen de largo. Llévense un kilo. O dos, o tres...

Ingredientes

Para la base
1 porción de masa quebrada (o brisée)

Para el relleno
1 kilo de xoconostle
1 taza de azúcar mascabado
120 gramos de mantequilla


Preparación
El primer paso es retirar la piel a los xoconostles. Esto se puede hacer fácilmente con un cuchillo, haciendo un corte longitudinal. Cuando ya estén pelados, córtalos por la mitad y retira las semillas.

Coloca un molde de 24 centímetros (de preferencia desmontable) sobre el fuego bajo. Derrite la mantequilla y el azúcar y mueve hasta caramelizar. Coloca las mitades de xoconostle con la parte convexa hacia abajo, y cuida que no quede ningún espacio sin rellenar. Cocina durante un par de minutos a fuego bajo.

Coloca la masa extendida sobre los xoconostles y presiona. Elimina la masa que quede fuera de los bordes (puedes hacer figuritas y hornearlas como galletas). Haz pequeños cortes con un cuchillo y mete en el horno precalentado, 180 grados centígrados por aproximadamente 40 minutos, o hasta que la pasta esté bien cocida. Saca del horno, deja enfriar y voltea.

martes, 5 de febrero de 2013

Mini quiches de hongos y queso


Quienes trabajan desde temprano, ¿van a negar que desayunan lo primero que se encuentran en el refri o, peor aún, en la calle? Es comprensible: lo último que quieren después de un día pesado es meterse horas en la cocina a prepararse un desayuno "gourmet". Pero para desayunar rico y sano sólo son necesarios unos cuantos minutos.

Para preparar estos mini-quiches (un clásico de la cocina francesa) se necesitan ingredientes muy básicos, que probablemente ya tengan en casa. El ingrediente principal es el huevo, los demás pueden variar: hongos, setas, pimientos, espinacas, queso de cabra con jitomates... yo los hice con champiñones y queso manchego.


Ingredientes

Huevos (aproximadamente 3)
Champiñones cortados en cuadritos
Queso manchego rallado

Sal
Pimienta
Las especias que encuentres en tu alacena


Preparación

Usa una charola con moldes para muffins; engrasa tres y llena el resto con agua. Mezcla en un recipiente el huevo (ligeramente batido), el queso, los champiñones y sazona con la sal, pimienta y especias. Hornea a 150 grados centígrados, por unos 30 a 40 minutos o hasta que la superficie se vea dorada. No abras el horno mientras se estén inflando o su centro se hundirá y te quedará una cosa horrible. Espera a que enfríen un poco y saca del molde.




jueves, 31 de enero de 2013

Casquitos de guayaba "ya tu sabeh"





Desde hace tiempo, Nory (mi amiga cubana) y yo habíamos planeado hornear galletas de chocolate para vender en la oficina, juntar dinero e irnos juntas a Cuba. Por una u otra razón no lo habíamos hecho (principalmente porque somos bien sociables y tenemos muchas actividades), pero esta semana juntamos fuerzas de voluntad y nos reunimos.

Aprovechando que estábamos de chefs preparamos estos casquitos de guayaba cubanos que -perdonen mi francés, pero no hay otra forma de decirlo- no tienen madre. Me gustaron tanto que estoy pensando seriamente en cambiar el nombre de este blog a "De casquitos de guayaba y otras delicias". Ya no puedo aguantar para ir a Cuba :)


Ingredientes


2 kilos de guayabas

Azúcar morena
Canela recién molida
Agua pura
Queso doble crema (si es del mercadito, mejor)
Anís (opcional)

Preparación


Lava las guayabas, córtales el rabo y pélalas. 

Quítales la pulpa hasta que queden huecas (o pídele a una cubana que lo haga por ti, lo hacen mucho mejor). Colócalas al fuego con la llama baja; cúbrelas con agua y añade dos tazas de azúcar, la canela y el anís. Deja que cueza sin tapa durante aproximadamente una hora y media, hasta que se forme un almíbar, las guayabas estén blandas y la cocina se haya inundado con un olor delicioso. Sirve en un plato hondo con el almíbar y acompaña con un trozo de queso.





martes, 18 de diciembre de 2012

Calabacitas apocalípticas


Siempre he creído que es perfectamente posible llevar una dieta vegetariana sin morir de hambre ni terminar en el consultorio de un nutricionista mientras tu mamá repite "te lo dije". Por supuesto que para lograrlo es necesario informarte, aprender a escuchar a tu cuerpo y sobre todo tener mucha disciplina. Uf, nada más y nada menos...

Los vegetarianos aprenden poco a poco a valorar su salud y disfrutar el sutil sabor de los alimentos, sin necesidad de que estén llenos de sal, caldo de "pollo" en polvo y cosas raras como glutamato monosódico (regla número uno: nunca comas nada que no puedas pronunciar).

A ver escépticos, ¿qué pero le ponen a mis calabacitas?

Ingredientes

Calabacitas
Requesón, queso panela o tofu blando
Semillas de girasol
Sal marina
Un poco de caldo miso o salsa de soya (no es imprescindible)

Hierve las calabacitas unos cuantos minutos, hasta que adquieran un color intenso. No dejes que hiervan de más o perderán sus propiedades y textura y no sabrán igual. Córtalas a la mitad por lo largo y retira la pulpa con una cuchara. En un tazón, mezcla la pulpa (quizá tengas que aplastarla un poco con un aplasta-papas o un tenedor), el queso triturado con los dedos o tofu y sazona con sal marina, caldo miso o salsa de soya. Rellena las calabacitas con esta mezcla y lleva al horno por unos 20 minutos o hasta que el queso esté dorado. Sirve con arroz integral.

lunes, 1 de octubre de 2012

Croquetas de avena 100% guilt-free


Ya sé que no he escrito en un buen rato, pero compréndanme: tuve que hacer un (arduo) viaje de trabajo a tierras mayas y ni un segundo me quedó para pensar en mi querido blog. La última vez que cociné (hace ya más de 10 días) hice estas croquetitas de avena; aunque suene a cliché, son muy ricas, fáciles de hacer y súper saludables. Lo mejor: son completamente guilt-free. ¡Veganos del mundo, uníos!

Ingredientes
Avena en hojuelas
Cebolla
Perejil fresco
1 huevo

Para el caldillo:
Tomates
Cebolla
Ajo
Sal marina

Preparación

Pica la cebolla y el perejil. Mezcla con las
hojuelas de avena; forma bolitas y aplástalas para que se compacten. Envuelve con un huevo ligeramente batido y dora en aceite de oliva. Para el caldillo, licúa todos los ingredientes con un poco de agua y después hierve hasta que espese la salsa. Baña las croquetas y sirve.



jueves, 30 de agosto de 2012

Galletas au chocolat


 


Hace un par de años mi papá tuvo una novia coreana, H. Él le compró un libro con recetas de galletas, el mejor que he visto. Se veían tan ricas que me animé a hacerlas por primera vez (*suspiro*). Quedaban muchas recetas por preparar cuando lo inevitable sucedió: H se fue y, entre otras cosas, se llevó el libro. ¡Maldita! Lo busqué en cuanta librería se me atravesó y me decían que estaba agotado. Así que puse a trabajar mi memoria y me acordé: 2 tazas de harina, 1 huevo, sal... Poco a poco la fui reconstruyendo e incluso mejorando. Esta versión la adapté para no usar azúcar, por eso de que no me gustan los postres tan dulces y de que intento comer sano.

Otra cosa: estas galletas me han ayudado a superar días difíciles de fin de quincena; las llevo a la oficina y las vendo como pan caliente. Ahí por si lo quieren intentar.


Ingredientes


2 tazas de harina integral
1/2 cucharadita de polvo para hornear
1/4 cucharadita de bicarbonato de sodio
1/4 cucharadita de sal
1/2 taza de cocoa en polvo sin azúcar (yo uso Hershey's)

140 gramos de mantequilla ablandada
1 taza de miel de maguey (si quieren usar azúcar mascabado, usen media taza menos de harina)
1 huevo
1 chorrito de vainilla líquida

Chispas de chocolate, nueces, almendras picadas... lo que se les ocurra.

Preparación

Pasa la harina, los polvos, la sal y cocoa por un colador. Mezcla bien. En otro recipiente, bate la mantequilla con una palita de hule hasta que se acreme y tome un color amarillo pálido. Añade la miel, el huevo y la vainilla y revuelve. Mezcla con la harina, añade las chispas y nueces. La masa tiene que quedar firme y no pegarse a las manos; si esto pasa, añade más harina. Haz una bola y mójate las palmas de las manos; toma pedazos de masa y forma bolitas de aproximadamente 5 centímetros de diámetro. Colócalas sobre una charola engrasada con unos 5 centímetros de separación entre ellas. No las aplastes, solitas se expandirán. Hornea por 20-25 minutos a 160 grados centígrados, o hasta que cuando las toques con el dedo, se hundan y vuelvan a inflar como una esponja. No las dejes demasiado tiempo o se endurecerán. Sácalas del horno y déjalas enfriar sobre una rejilla. 


Les dejo un video de las Au Revoir Simone haciendo galletitas para que se motiven: